INTERNET Y EL TURISMO, PUENTES ENTRE LAS CIUDADES Y LA NATURALEZA
De acuerdo con un artículo publicado por el diario Clarín de Argentina en 2014, el 92% de la población de este país vive en ciudades. Agrega el diario Clarín que "En un informe que presentó (ayer) la ONU en todo el mundo (ver Los 7 mil millones), se resalta entre otros temas el fenómeno de la migración hacia las ciudades: hoy, en promedio, uno de cada dos habitantes del planeta vive en una ciudad, y se espera que dentro de apenas 35 años la proporción suba a dos de cada tres".
Aunque vivamos en ciudades, los seres humanos necesitamos contacto con la naturaleza. En la periferia de las urbes surgen barrios que pretenden combinar las bondades de la ciudad con la presencia de algunos elementos naturales. Sin embargo, estos espacios muy pronto son devorados por la expansión centrífuga de la población, y el límite de la ciudad debe ampliarse, haciendo que la naturaleza se encuentre cada vez más lejos del casco urbano. Y aunque los espacios verdes dentro de las urbes intentan compensar el ahogo provocado por el cemento, no resultan suficientes.
Algunas personas aman vivir en la ciudad. Otras, en cambio, son seducidas por las oportunidades laborales de las urbes, pero se irían de ellas de buen grado si pudieran. Los pequeños pueblos brindan alternativas para quienes están ya retirados, trabajan por cuenta propia o viven de negocios que pueden atender a distancia. Pero son duros de colonizar para quienes dependen de las formas tradicionales de trabajo, mayormente urbanas.
Existen dos fenómenos que contribuyen a que muchas personas puedan vivir en pequeños pueblos: Internet y el Turismo. Y ambos pueden ir de la mano.
Además de haber provocado una verdadera revolución en las comunicaciones, Internet ha permitido en muchos casos la sustitución de la oficina por el hogar. El trabajo a distancia hoy puede hacerse desde una computadora, sin un supervisor local que esté encima del trabajador todo el tiempo.
El Turismo es otra alternativa. Debido a la alta población concentrada en urbes, la naturaleza resulta un elemento que los seres humanos echan de menos. Los viajes están orientados cada vez más hacia sitios lo más prístinos posible, que permiten un contacto estrecho con la naturaleza. En este contexto, muchas personas viven en pueblos y ofrecen servicios turísticos a los visitantes: guiados, alojamiento, gastronomía, etc. Y estos servicios se combinan con Internet, que facilita su promoción y venta.
Es probable que, en un futuro cercano, encontremos otras alternativas que nos permitan vivir en sitios pequeños, en contacto íntimo con la naturaleza, sin tanto estrés y con más tiempo libre para hacer lo que nos venga en ganas. Por lo demás, vivir en pueblos favorece a los pequeños comercios locales, permite desarrollar alimentos para consumo propio, reduce el consumo de energía, bienes y combustible (uno puede moverse a pie), es saludable, y beneficia a la naturaleza (ya que una población pequeña puede convivir con ella sin alterarla).
¿Cómo no tener en cuenta, entonces, las ventajas de los pueblos, que representan puentes hacia una existencia más sana para nosotros y para el planeta?
Jorge Guasp
Fuente: INTERNET Y EL TURISMO, PUENTES ENTRE LAS CIUDADES Y LA NATURALEZA.